Perfecta para tomar caliente, templada o fría.
Y como se pueden encontrar zanahorias todo el año, no hay ningún problema para hacerla cuando nos apetezca.
La ventaja es que la crema se puede hacer de víspera y consumirla de la manera que más nos guste, en el último momento añadir el queso de cabra y unas semillas y a disfrutar.
La cebolla y la patata de un tamaño mediano.
**El caldo de verduras podéis guardarlo después de cocer unas judías con patata, menestra…. de todas maneras podéis tener siempre en el congelador.
** El queso de cabra si es tierno mejor, le dará un gusto increíble a la crema.
** Si la crema resulta demasiado espesa para vuestro gusto añadir un poco más de caldo.
Celíacos: aseguraros bien de que todos los ingredientes sean sin gluten.